EPÍLOGO DEL INFINITO FRACASO
“Suena el despertador con nuestra canción
la que siempre hace que vuelva el sol…
Esta noche fue de mal en peor…
de llorar rompí el colchón…”
Lo siento, nunca miro mi correo… Sabes que nunca dejaré de hablarte, sabes que nunca dejaré de quererte, por favor, no te enfades… Yo no lo estoy contigo.
Ahora que tengo la mente despejada (llorar duele y mucho) quiero decirte que exceptuando el día de hoy nunca me he arrepentido de los momentos que he pasado contigo solo por el mero hecho de estar tú presente en ellos… Que las idioteces, ilusiones y todo lo que tenía en mi cabeza eran producto de mi imaginación, que tú no estás enfadada conmigo y que no perderé tu cariño de amiga, JAMÁS.
Dicho esto concluyo infinito fracaso, ha sido una experiencia bonita que me ha hecho replantearme mogollón de cosas… No te enfades, yo no lo estoy contigo… nunca miro mi correo… Te sigo queriendo.
“No quiero hablar, quiero sentir
cada palabra que diriges hacia mi
y que nada importe ya
porque lo único que importas eres tú
y tú ya no estás…”


